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Me Prometo No Olvidarpor Selene Fortanel PoloDomingo, 1 de febrero de 2015

- La niña caminó movida por su sabiduría interior, sin dificultad y con solo tres años y medio de edad reconoció la falda anaranjada de su madre entre la multitud y decidida tomó su mano, poseía una inexplicable confianza que la impulsaba a actuar según sentía y la hacía dueña de la verdadera libertad. La principal influencia del resto de la humanidad estaba representada por la convivencia con mamá y papá, quienes por cierto esperaban felices la llegada de su segundo hijo. En la más humilde de las casas, ubicada en la más pobre de las calles, de la más miserable colonia, del barrio más olvidado: allí vivía la pequeña y feliz Asul.

Ella jamás aplicaba un juicio a los actos de los demás, se conformaba con saber que los otros eran ellos mismos y que como ella, podían o no estar disponibles para los demás. Prefería hablar de ella que de los demás y de hecho pensaba y sentía en base a sus necesidades y deseos; Asul era dichosa con lo que tenía, había fabricado una muñeca con calcetines y trapos y ¡ah! Cómo amaba a su muñeca. Amaba también el juego y poseía el dulce talento de contagiar a los demás con sus risas y ocurrencias, aun cuando los otros estuvieran instalados en la pose y el aburrimiento, ella podía con su actitud y una sola palabra romper la pasividad y vivir el presente.

La niña dedicaba la mayor parte de su día en hacer lo que amaba y además lo hacía con amor, el resto de las responsabilidades establecidas por los adultos las cumplía con una ligereza que le daba sentido al acto más pequeño. Por su puesto, de vez en cuando se enojaba y lo expresaba en el momento, con la persona involucrada y sin reprimir la emoción ni el actuar, su reclamo y pataleo tenían la frescura del enojo nuevo ya que Asul no conocía el resentimiento ni el rencor.

De vez en cuando se entristecía, sobre todo cuando su mamá o su enorme perro eran completamente indiferentes y hasta ofensivos con ella... y entonces lloraba libremente, no ocultaba sus lágrimas al sol ni a la noche, tampoco lloraba por el pasado pues sabía que había lecciones importantes que resaltar; tampoco se lamentaba por la fantasía futura que quizá nunca llegará.

En fin,Asulamaba su vida, a su Dios que estaba en cada rincón y en ella al mismo tiempo, y a la gente que incondicionalmente la amaba. Ella sabía con claridad con quien deseaba estar y lo cumplía; sabía también con quien no quería estar y lo evitaba. Tenía un enorme guardián: el viento siempre la protegía y cada mañana la pequeña Asul despertaba hasta que la alarma interior sonaba en su cuerpo, soñolienta, con el ánimo visible del nuevo día y con el anhelo del sueño de la noche siguiente.-

Conocí aAsuldurante un largo y bello sueño, al despertar reflexioné en que la diferencia fundamental entreAsuly yo radica en que ella no ha olvidado lo que es, lo que siempre ha sido y lo que nunca dejará de ser.

"El reto diario es no olvidar más de lo que ya hemos olvidado"

  • Olvidé que era ave y aún no recuerdo como volar,
  • Olvidé que era luz y hoy me ilumino con la sombra de los demás,
  • Olvidé que era agua y vivo en un sed constante,
  • Olvidé que era nube y busco la altura en los títulos académicos,
  • Olvidé que era sonido y el silencio es mi lenguaje,
  • Olvidé que era paz y me transforme en fusil,
  • Olvidé que era letra y mi página sigue en blanco,
  • Olvidé que la vida se me dio para disfrutarla y no sé cómo bajarme de mi cruz,
  • Olvidé que la libertad es mi estado original y soy prisionera de mi propia limitación,
  • Olvidé que mi mente es la fuente de la prosperidad y solo logro ver la escasez por doquier,
  • Olvidé que soy un ser amoroso por naturaleza y cada día me reprimo del más sublime sentimiento,
  • Olvidé que no hay fracaso en el aprendizaje y me castigo a diario por lo que hago y dejo de hacer,
  • Olvidé que soy eterna e inmortal y el temor es mi segunda piel,

"Olvidé que soy yo y me vivo como los demás"

Quizá hoy sea un buen día para recordar algunas de las cosas más valiosas de la vida, ¿te gustaría acompañarme en mi viaje del cuestionamiento?, responde las siguientes verdades en la mejor compañía: tú mismo.

  1. ¿Cuando eras niña(o), cómo te imaginabas que serías de grande?, ¿Qué de ello vives y que de ello te gustaría integrar a tu particular realidad?
  2. ¿Qué es lo que más disfrutas de la vida? y ¿Con qué frecuencia lo experimentas?
  3. ¿Para qué sientes que has sido diseñada(o)?
  4. ¿Cómo elegirías ser si no tuvieras ninguna limitación o miedo?, ¿Cómo puedes ajustar este deseo a lo que hoy eres?
  5. ¿Con quién o quiénes tienes una conversación pendiente?, ¿De qué se trata?
  6. ¿Con quién o quiénes te cuesta trabajo mostrarte como tú eres?
  7. ¿A quién extrañas en tu vida? y ¿Cómo podrías acercarte a esa persona?
  8. ¿Qué promesa contigo mismo has olvidado cumplir recientemente?
  9. Si te tomaras una tarde libre para estar a solas ¿Qué harías?
  10. ¿A qué dedicas la mayor de tus energías (física, mental y emocional?, realmente ¿Lo vale?

"Lo único que existe es el presente, lo demás es un estado antinatural del ser, que por cierto solo vivimos los adultos, el pasado nos aporta un poco de identidad y el futuro nos conecta a la coherencia. La libertad siempre aparece en el presente"

Completa el cuestionario observando a algún niña(o) cercano, y pregúntate si le hemos disfrazado de adulto o si es el vivo reflejo de la pequeña Asul, la vida sin polaridad, la vida original, la alegría dentro del ser... y si es así no le pierdas de vista, regálale unos momentos e imprégnate de su magia, hasta que por este día puedas ser tú mismo más allá de los demás, hasta que brote la sonrisa natural de tus labios y hasta que sientas el deseo de amar y cuidar a este pequeño tanto como a ti mismo.

"Solo siendo tu propia inspiración podrás inspirar al mundo del que eres parte"

Tira lo que ya no necesites, borra las imágenes de un pasado que sirvió para aprender y que no merece ser inmortalizado, despídete de los ayeres dolorosos, sacúdete la pereza vieja que se resiste al cambio y olvida lo que no vale la pena mencionar, recordar, ni sentir.

"Despertemos este día del sueño para participar en NUESTRA vida con la misma pasión con la que participamos en el mundo que nos incita a olvidar lo esencial del ser y a recordar constantemente lo que nos daña y nos limita"

Recuerda que más allá de la respetada opinión del mundo, tú y yo somos seres excepcionales, mentes geniales, corazones puros y capacidades ilimitadas, ya que de hecho somos la realidad latente de la evolución continua: hemos recorrido un largo viaje para ser quienes ahora somos y lo menos que podemos hacer es celebrar lo que sabemos, lo que tenemos y lo que hacemos. Vive días soleados y noches profundas y recuerda que siempre eres amado por tu Dios, por el viento y por mí.

Con infinito amor